-cartas-
Prendí mi celular viejo, y de perfil estaba tu foto. Mirando al mar. Mi compañero, pareces pensativo en esa foto. No te puedo mentir, porque con una mirada parecías saber lo que me pasaba. No te di tu despedida correspondiente, porque en mi corazón todavía se alberga la esperanza de que me estés esperando en casa. Contento, como siempre. La culpa es pesada cuando se vuelve intensa. La lucha interna por lo que debió haber sido "correcto". Mi amor, ya ni se qué es correcto. Me dijeron que estabas muy enfermo, que ya no había caso, y mi corazón se achicharró todavía más. Desde la partida de tu hermana, siento que algunos de mis sentidos están apagados. Ausente. La lógica entiende donde la culpa no tiene espacio. Todo se dio cómo se tendría que haber dado; y mi egoísmo desea que el Señor Tiempo nos hubiese regalado solo un poquito más de él. Un poquito de Eternidad . Porque no hay nada más justo que el Señor Tiempo. Y me esfuerzo por aprender de él, por seguir sus pasos. Pero me...